Buena parte de mi semana la paso en la RTVC, donde trabajo como estilista de televisión en el programa Hay que verlo. Es un trabajo que me encanta y que, sin que se note, ha cambiado mi forma de trabajar también con mis clientas del estudio.
Lo que te enseña trabajar bajo los focos
En un plató no hay margen. El peinado tiene que estar listo a tiempo, tiene que aguantar horas de grabación y tiene que verse bien bajo unas luces que no perdonan nada: marcan cualquier brillo de más, cualquier tono que no cuadra, cualquier mecha mal puesta. Trabajar así, durante años, te afina el ojo de una manera que no se consigue de otra forma.
Por qué esto te importa a ti
No hace falta salir en la tele para beneficiarte de eso. Ese mismo criterio es el que aplico cuando te hago un color o te preparo para tu boda: resultados que aguantan el día entero, que se ven igual de bien en una foto con flash que a la luz del sol, y hechos con la rapidez y la limpieza que da el oficio. La diferencia está en el ojo, y el ojo se entrena.
Trabajo real, no postureo
Me gusta que esto se entienda bien: no trabajo solo con caras conocidas. La mayoría de las personas que paso por mi silla son clientas como tú, que vienen a por su color, su corte o su día especial. Lo del plató no es una etiqueta para presumir; es, simplemente, dónde he aprendido buena parte de lo que sé.
Lo que hago en el estudioServicios →


El mismo criterio, para ti.
Cuéntame qué necesitas. Lo que aprendo en el plató lo pongo a tu servicio en el estudio.
Pedir valoración¿Ya sabes lo que quieres? Pide tu cita online
